Cómo limpiar las persianas, también por fuera
Cómo limpiar las persianas por fuera sin asomarte: método por tipo, qué aparato sirve de verdad y cuándo toca llamar a alguien con medios y seguro.
Por Cristian Marín Gutiérrez 10 min de lectura
Limpiar las persianas por dentro es fácil. Un paño húmedo, cinco minutos y listo. El problema es la cara que da a la calle. Esa que lleva años acumulando una capa de suciedad que ni ves de cerca, pero que afea la fachada y te roba luz.
La pregunta del millón es cómo limpiar esas persianas por fuera, sobre todo si vives en un piso alto. ¿Hay que desmontarlas? ¿Hay algún aparato que funcione de verdad? ¿Es seguro asomarse?
La respuesta corta es que sí, se puede, pero con cabeza. Y no, no hace falta asomarse.
Antes de nada: hasta dónde puedes llegar tú
Empezamos por lo más importante. La seguridad no se negocia.
La regla es sencilla y fácil de recordar: la limpieza se hace con los dos pies dentro de casa y sin sacar el tronco por la ventana. Si para alcanzar una lama tienes que inclinarte, apoyarte en el marco o sacar medio cuerpo, esa lama no se limpia. No hoy, no por ti.
- Planta baja o primer piso con buen acceso. Si abres la ventana de par en par y llegas bien a la persiana desde un lateral, es una tarea asumible. Aun así, con precaución y sin confianzas.
- Pisos altos (de un segundo en adelante) o ventanas sin acceso. Aquí no hay discusión. La cara exterior se limpia con una pértiga desde dentro, o no se limpia. Asomarse no es una opción. El suelo está muy lejos.
- Uso de escaleras. Dentro de casa, úsala siempre sobre suelo firme y seco. Asegúrate de que esté bien abierta y nunca te subas al último peldaño. Si alguien puede sujetártela, mejor. Para limpiar una fachada desde fuera, una escalera de mano no es segura.
- Persianas motorizadas. Antes de tocar el cajón o las lamas, corta la corriente desde el cuadro eléctrico. Así evitas que se ponga en marcha por accidente.
Si la persiana está en altura y la única forma de limpiarla es desde fuera, ese trabajo no es para ti. Es para una empresa de limpieza de fachadas, de trabajos verticales o para un técnico de persianas. Tienen arneses, líneas de vida, seguros de responsabilidad civil y formación. No es cobardía, es sentido común.
Por qué el plumero no sirve en la cara de fuera
El polvo de dentro de casa es ligero. Son fibras de tela, piel, polen y poco más. Un plumero o un paño seco lo arrastran sin problema.
La suciedad de la calle es otra cosa. También es polvo, pero mezclado con partículas de la contaminación del tráfico y hollín. La lluvia y la humedad lo compactan y lo convierten en una capa oscura y grasa que se pega a las lamas.
Por eso, un plumero no hace nada. Solo mueve la capa más superficial. Para despegar esa mugre, necesitas un jabón y frotar con una bayeta o un cepillo. El orden correcto es siempre quitar lo gordo en seco y luego limpiar en húmedo.
Cada persiana se limpia distinto (y tiene su riesgo)
No todas las persianas son iguales. El material y el mecanismo deciden cómo limpiarla y qué peligros tiene.
| Tipo de persiana | Método de limpieza | Riesgo específico |
|---|---|---|
| PVC | Agua tibia con jabón neutro. Nada de productos abrasivos o disolventes, que pueden amarillear o dañar el plástico. Se puede usar vaporeta con cuidado. | El PVC de mala calidad se deforma si le das mucho calor (vaporeta muy cerca) o con productos químicos fuertes. |
| Aluminio | Agua y jabón neutro. Son duras, pero el lacado exterior se puede rayar con estropajos o cepillos muy bastos. Seca bien para que no queden marcas de agua. | El peligro es rayar la capa de color. Usa siempre paños de microfibra o cepillos de cerdas suaves. |
| Veneciana (lamas) | La más trabajosa. Se limpia lama a lama con un paño húmedo o un cepillo especial para lamas. El truco del calcetín en una pinza vale para un repaso. | Las lamas son finas y se doblan o rompen si aprietas mucho. El cordón que las une se puede enredar. |
| Alicantina (madera) | Paño muy escurrido y secado inmediato. La madera no se puede empapar. Si está muy mal, igual necesita un lijado y barniz de exterior. | El agua es su peor enemigo. Si se moja demasiado, la madera se hincha, se agrieta y se pudre. El mecanismo de enrollado es simple pero se atasca. |
| Mallorquina | Igual que la alicantina: paño apenas húmedo y secar rápido. Ojo con las juntas y los herrajes. | Suelen ser abatibles hacia fuera. El riesgo está en la postura: al abrirlas, te puedes ver tentado a inclinarte para llegar a todo. No lo hagas. |
La regla para cualquier persiana de madera (alicantina, mallorquina o de otro tipo) es la misma: la mínima cantidad de agua posible y secar justo después de limpiar.
El método sin desmontar nada, paso a paso
Para limpiar una persiana enrollable (la típica de PVC o aluminio) sin sacarla de las guías, el proceso es metódico pero no tiene misterio. Solo necesitas paciencia.
- Baja la persiana del todo. Deja las rendijas un poco abiertas para poder acceder a las uniones entre lamas.
- Cepilla en seco. Con un cepillo de cerdas suaves, barre toda la superficie de arriba abajo. Así quitas el polvo y la suciedad más suelta.
- Aspira las ranuras. Usa la boquilla estrecha de la aspiradora para quitar el polvo de las juntas y de las guías laterales.
- Prepara la mezcla. En un cubo, pon agua tibia con un chorrito de jabón de pH neutro. No uses detergentes agresivos.
- Limpia con una bayeta. Moja una bayeta de microfibra, escúrrela muy bien y pásala por las lamas que ves. De arriba abajo o de lado a lado.
- Aclara y seca. Pasa otra bayeta solo con agua para quitar el jabón y, después, un paño de algodón seco para que no queden marcas.
- Sube la persiana un poco. Ve enrollando la persiana poco a poco. La parte que estaba en el cajón ahora estará a la vista. Repite los pasos 5 y 6 en este nuevo tramo.
- Sigue hasta el final. Continúa subiendo la persiana por tramos y limpiando hasta que la hayas recogido del todo.
Este trabajo, en una ventana normal, lleva su tiempo. No es algo de diez minutos. Resérvate una tarde para hacerlo con calma.
El aparato para limpiar persianas por fuera: qué hay y qué hace cada uno
En internet y tiendas se anuncian varias herramientas. Conviene saber qué hace cada una y, sobre todo, para qué no sirven.
Cepillo específico para lamas
Es una herramienta con varios “dedos” forrados de microfibra. Sirve para limpiar varias lamas de una persiana veneciana a la vez, por arriba y por abajo.
- Qué resuelve: Va muy bien para quitar el polvo en persianas venecianas de interior.
- Qué no resuelve: No sirve para persianas enrollables. Tampoco tiene fuerza para frotar la suciedad pegada en la cara exterior.
Pértiga o mango telescópico
Es la herramienta clave para limpiar persianas por fuera en un piso alto. Es un palo extensible con un cepillo, una mopa o un limpiacristales en la punta.
- Qué resuelve: Te da el alcance para llegar a la cara exterior desde dentro de casa, sin peligro.
- Qué no resuelve: La limpieza es más basta. Al trabajar a distancia, es difícil hacer la presión justa y controlar el ángulo. Es una solución de compromiso.
Paño magnético de doble cara
Son dos piezas con un paño cada una, unidas por un imán muy fuerte. Pones una a cada lado de una superficie y, al mover la de dentro, la de fuera la sigue.
- Qué resuelve: Funciona de maravilla en cristales de ventanas, porque son una superficie lisa y rígida.
- Qué no resuelve: En persianas no funciona. Las lamas no son lisas, se doblan y el imán pierde el contacto enseguida. No es una solución fiable para esto.
Aspiradora con boquilla fina
Es un paso fundamental antes de la limpieza con agua.
- Qué resuelve: Saca el polvo y la porquería suelta de las guías y las juntas. Así evitas que al mojar se forme un barrillo.
- Qué no resuelve: No limpia la suciedad pegada. Es solo una herramienta de preparación.
Vaporeta
Una máquina que limpia con vapor de agua a alta presión.
- Qué resuelve: Desincrusta muy bien la grasa en superficies resistentes como el aluminio o el PVC bueno. Desinfecta sin usar químicos.
- Qué no resuelve: En la madera no se te ocurra usarla, la hincha. En un PVC malo, el calor puede deformar las lamas. Y ten cuidado, que el vapor quema. Puedes aprender más sobre los usos de limpiar con vaporeta.
Los trucos caseros: el calcetín en unas pinzas
El truco de poner un calcetín en unas pinzas de cocina es muy conocido. Funciona igual que el cepillo para venecianas.
- Para qué vale: Para quitar el polvo de una veneciana de interior. Es una solución ingeniosa para un repaso rápido.
- Para qué no vale: No sirve para frotar la mugre de la cara exterior de una persiana enrollable. No tiene fuerza ni resistencia para eso.
La caja de la persiana: lo que hay dentro y cuándo no abrirla
El cajón donde se enrolla la persiana es el gran olvidado. Con los años, ahí dentro se acumula una cantidad increíble de polvo, restos de obra, hojas e incluso nidos de insectos.
Para limpiarlo, hay que quitar unos tornillos o soltar unas pestañas y retirar la tapa. Una vez abierto, aspiras todo y limpias el interior con una bayeta.
Pero hay situaciones en las que es mejor no abrir el cajón:
- Si la cinta o cuerda está muy gastada, deshilachada o a punto de romperse.
- Si la persiana es motorizada y no sabes cómo cortar la luz de forma segura.
- Si el mecanismo del eje o el recogedor de la cinta parece roto o muy complicado.
- Si la tapa del cajón está sellada con silicona o parece parte de la pared.
- Si, simplemente, no te ves capaz de volver a montarlo todo como estaba.
Quitar la tapa es fácil, pero si al tocar algo la cinta se sale de la polea, puedes dejar la persiana bloqueada. Ante la duda, llama a un técnico de persianas.
Cada cuánto conviene y cómo mantenerlas limpias
La frecuencia depende de dónde vivas.
- Si vives en una calle con mucho tráfico o en una zona con mucha polución, la cara exterior se ensuciará rápido. Probablemente necesites una limpieza a fondo una vez al año.
- Si vives en una zona tranquila o das a un patio interior, la suciedad tarda más en aparecer. Quizás baste con una limpieza cada varios años.
Un buen mantenimiento es pasar la aspiradora por las lamas y guías una vez al mes para que el polvo no se apelmace. Así, la limpieza a fondo será mucho más fácil cuando toque.
Cuando lo que queda sucio ya no es la persiana
En Limpiezas Candara no limpiamos persianas. Nuestra especialidad son las tapicerías. Lo decimos así de claro porque la honestidad es la base de la confianza.
Pero conocemos el efecto que se produce después de un trabajo como este. Cuando por fin tienes las persianas y los cristales relucientes, la luz entra de otra manera y, de repente, la vista se te va a lo que está al lado: las cortinas o los estores. Es entonces cuando te das cuenta de que están más grises o amarillentos de lo que recordabas.
Mucha gente no las limpia porque piensa que tiene que descolgarlas, llevarlas a la tintorería y volver a colocarlas. La buena noticia es que no hace falta. Nosotros ofrecemos un servicio de limpieza de cortinas y estores sin descolgar.
Usamos un sistema de inyección y extracción que limpia el tejido en vertical, con la cortina o el estor en su sitio. Te contamos más sobre el proceso en nuestro artículo sobre cómo limpiar cortinas sin descolgar. Así, el conjunto de la ventana queda impecable.