Cómo limpiar un colchón a fondo
Aspirado, manchas, bicarbonato y —lo que casi nadie cuenta— el secado. Guía de una empresa que limpia colchones a diario en Madrid.
Por Cristian Marín Gutiérrez 9 min de lectura
¿Tu colchón tiene manchas amarillas, huele un poco raro o simplemente ha pasado demasiado tiempo desde la última limpieza? Es normal. Para dejarlo como nuevo, hay que seguir un orden: aspirar, tratar las manchas, desodorizar y, sobre todo, secar.
El secado es lo que casi todo el mundo hace mal, y es la diferencia entre un colchón limpio y uno con moho por dentro.
Cada cuánto hay que limpiar un colchón
Lo ideal es limpiar el colchón a fondo cada 6 o 12 meses. Aunque no se vea, acumula una cantidad enorme de sudor, células de piel muerta, polvo y ácaros.
Hay casos en los que conviene hacerlo más a menudo:
- Con alergias: Si tienes alergia al polvo o a los ácaros, limpia el colchón cada 4-6 meses. Ayuda a mantener los síntomas a raya.
- Con niños o mascotas: Los accidentes con orina, vómitos o el simple pelo de los animales obligan a limpiar más a menudo. Lo mejor es tratar las manchas en cuanto ocurren y hacer una limpieza completa con más frecuencia.
Ventilar la habitación cada día y cambiar las sábanas una vez a la semana ayuda a que el colchón aguante limpio más tiempo.
Lo que necesitas
Antes de ponerte manos a la obra, prepara todo el material. Así no dejas el trabajo a medias.
- Aspiradora con un cepillo para tapicerías.
- Bicarbonato de sodio.
- Vinagre blanco de limpieza.
- Agua oxigenada (solo para manchas de sangre).
- Varios paños de microfibra limpios y secos.
- Un pulverizador vacío.
- Un cepillo de cerdas suaves.
No hace falta que desmontes la cama, solo necesitas poder acceder bien a toda la superficie del colchón.
Paso 1: desnudar el colchón y aspirar
Primero, quita toda la ropa de cama: sábanas, funda, protector y almohadas. Aprovecha para meterlo todo en la lavadora.
Ahora, coge la aspiradora con la boquilla para tapicerías. Pásala a conciencia por toda la superficie. Insiste en las costuras, los pliegues y los remates del borde, que es donde se esconde más porquería.
Tómate tu tiempo. Haz pasadas lentas, montando una sobre la anterior, para asegurarte de que lo recoges todo: polvo, piel muerta, pelos y ácaros. Si le puedes dar la vuelta, aspira también los laterales y la cara de abajo.
Un buen aspirado es fundamental. Elimina la suciedad superficial y deja el tejido listo para el siguiente paso.
Paso 2: tratar las manchas
Con el colchón aspirado, vamos a por las manchas. La regla es siempre la misma: trata la mancha de fuera hacia dentro para no hacerla más grande y usa la mínima cantidad de líquido posible.
Orina y manchas amarillas
Las manchas de orina, sobre todo si ya tienen tiempo, dejan un cerco amarillo y un olor a amoniaco que no se va fácilmente. Para tratarlas, prepara una mezcla de vinagre blanco y agua a partes iguales en un pulverizador. Rocía un poco sobre la mancha, sin empapar, y deja que actúe unos minutos. Después, seca la zona apretando con un paño limpio y seco.
Este problema es tan habitual que tenemos un artículo específico. Si la mancha se resiste, echa un vistazo a nuestra guía completa sobre cómo quitar manchas de orina del colchón.
Sudor y el cerco de la zona de la cabeza
Es normal que con el uso aparezca una mancha amarillenta donde apoyas la cabeza. Es una mezcla de sudor, grasa de la piel y saliva. El tratamiento es el mismo que para la orina: la solución de vinagre y agua ayuda a disolver la mancha. Pulveriza, deja que actúe y seca con un paño.
Sangre
La regla de oro con la sangre es usar siempre agua fría. El agua caliente cocina las proteínas de la sangre y fija la mancha para siempre en el tejido.
Si la mancha es reciente, moja un paño en agua fría y presiona sobre ella. Si ya está seca, echa unas gotas de agua oxigenada directamente encima. Verás que salen burbujas. Deja que actúe un par de minutos y seca con un paño limpio. Ojo: el agua oxigenada puede decolorar algunas telas. Pruébala siempre primero en una esquina o en un sitio que no se vea.
Vómito y olores
Primero, retira los restos sólidos que queden con papel de cocina. Después, pulveriza la mancha con la mezcla de vinagre y agua. El vinagre es muy buen neutralizador de olores, así que te ayudará con la mancha y con el mal olor. Seca bien la zona, presionando con un paño hasta que no salga más humedad.
Paso 3: bicarbonato para el olor — y hasta dónde llega
Una vez tratadas las manchas, toca quitar los olores de todo el colchón. Para esto se suele usar bicarbonato.
El proceso es fácil:
- Espolvorea una capa generosa de bicarbonato de sodio por toda la superficie. No te quedes corto.
- Deja que actúe unas cuantas horas. Cuanto más tiempo, mejor. Lo mínimo son 4 horas, pero si lo puedes dejar todo el día, notarás más el efecto.
- Cuando haya pasado el tiempo, vuelve a aspirar el colchón a fondo para retirar todo el polvo de bicarbonato.
El bicarbonato va bien para absorber la humedad superficial y neutralizar olores que están en la parte de fuera del tejido. Tienes más información en nuestro post sobre limpiar el colchón con bicarbonato.
Ahora bien, seamos claros: el bicarbonato no hace milagros. Funciona para olores superficiales y recientes. Pero si un líquido como la orina ha calado hasta el fondo del colchón, el bicarbonato que echas por encima no va a llegar al origen del problema. Puede que disimule el olor un tiempo, pero volverá. Para esos olores profundos, una limpieza por encima no sirve de nada.
Paso 4: el secado, que es lo que casi todo el mundo hace mal
Este es el paso más importante y donde la mayoría de la gente falla. Si haces la cama con el colchón todavía húmedo por dentro, estás creando una fábrica de moho y ácaros. Y el problema es que no lo ves. El moho crece en el núcleo, y cuando empiezas a notar el olor a humedad, ya es tarde y es muy difícil de quitar.
El secado no es opcional.
- Tiempo mínimo: Un colchón necesita entre 4 y 6 horas para secarse del todo después de una limpieza con líquidos. Este tiempo puede ser mayor si el colchón es grueso o si hay mucha humedad en el ambiente.
- Ventilación: Abre las ventanas de la habitación para que corra el aire. Si tienes un ventilador, ponlo apuntando al colchón para que se seque antes. Un deshumidificador también ayuda mucho.
- No hagas la cama: No vuelvas a poner sábanas ni protectores hasta que el colchón esté 100 % seco al tacto. Toca la superficie, aprieta un poco. Si notas algo de humedad, por poca que sea, necesita más tiempo.
Saltarte este paso puede estropear todo el trabajo que has hecho y, lo que es peor, arruinar el colchón para siempre.
Según el tipo de colchón: muelles, viscoelástica y látex
No todos los colchones son iguales. El material con el que están hechos afecta a la limpieza, sobre todo a la cantidad de agua que puedes usar y a lo que tardan en secar.
| Tipo de Colchón | Características de Limpieza |
|---|---|
| Muelles | Son los que mejor aguantan y los que mejor ventilan. El aire circula por su interior, así que se secan bastante rápido. Puedes usar líquidos con un poco más de tranquilidad, pero siempre sin pasarte. |
| Viscoelástica | Es el material más delicado. La espuma viscoelástica es muy densa y chupa el líquido como una esponja. Tarda muchísimo en secar. Con estos colchones, tienes que usar la mínima cantidad de agua posible y tomartelo del secado muy en serio. |
| Látex | Sea natural o sintético, el látex es sensible a los productos químicos y al calor. La limpieza tiene que ser muy suave, con productos muy diluidos y sin mojarlo. También necesita bastante tiempo para secar, aunque transpira mejor que la viscoelástica. |
Puedes seguir los mismos pasos para todos, pero si tu colchón es de viscoelástica o látex, ten mucho más cuidado con el agua y dale más tiempo para secar.
Cuándo ya no es cuestión de limpiarlo en casa
Los trucos caseros funcionan bien para mantener el colchón y para quitar manchas nuevas y superficiales. Pero hay veces que frotar con un paño y bicarbonato no es suficiente.
Necesitas una limpieza profesional cuando:
- Las manchas de orina, sudor o cualquier líquido son viejas y han calado hasta el fondo del colchón.
- Hay moho, que se ve como manchas negras o verdes y huele mucho a humedad.
- El colchón se ha mojado por una inundación o un accidente grande.
- Las alergias a los ácaros no mejoran y son constantes.
- Los malos olores no se van por mucho que limpies la superficie.
En estos casos, en Limpiezas Candara usamos un sistema de inyección-extracción. Es una máquina profesional que inyecta una mezcla de agua y un producto limpiador y desinfectante a presión dentro del colchón. Esta mezcla disuelve toda la suciedad, bacterias y ácaros del núcleo. Justo después, un aspirador muy potente extrae toda esa agua sucia, dejando el colchón limpio por dentro y casi seco.
Es la única manera de limpiar de verdad el interior de un colchón, no solo la tela de fuera. Si tu colchón necesita algo más que un repaso, puedes ver cómo trabajamos en nuestro servicio de limpieza de colchones a domicilio en Madrid.
Cómo mantenerlo limpio más tiempo
Cuando ya tienes el colchón limpio, la idea es que dure así el máximo tiempo posible.
- Usa un protector de colchón. Es la mejor inversión que puedes hacer. Un buen protector, que sea impermeable pero transpirable, crea una barrera física que frena líquidos, sudor, polvo y ácaros.
- Lava la ropa de cama cada semana. Las sábanas y las fundas de almohada recogen muchísima piel muerta y sudor.
- Ventila la habitación todos los días. Con abrir 10 o 15 minutos por la mañana es suficiente para que el colchón se airee y pierda la humedad de la noche.
- Gira y voltea el colchón. Cada 3 o 6 meses, dale la vuelta de la cabeza a los pies. Y si el fabricante lo permite, voltéalo también de cara. Así se desgasta por igual y ventila mejor.
- No comas ni bebas en la cama. Parece una tontería, pero es la causa número uno de manchas y accidentes.